domingo, 24 de mayo de 2009

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Al momento de iniciar la investigación me pareció conveniente aplicar un cuestionario, que contenía las siguientes preguntas:

a) ¿Cada cuando utilizas Internet?
b) ¿Cuáles son los principales usos que le das?
c) Del 0 al 3 califica el uso e importancia que le otorgas a cada punto.
0. No sabes que es.
1. No lo utilizas y no lo consideras relevante.
2. Lo utilizas muy poco y no lo consideras relevante
3. Por lo menos una vez a la semana haces uso de este recurso para trabajos.

4. Diariamente y no solo lo usas para trabajos,


I. Correo electrónico

II. Buscadores (Google, Yahoo, Busca7, etc.)

III. Blog

IV. Chat
V. Otras. Menciónalas


No apliqué el cuestionario y decidí realizar una pequeña entrevista con cada uno de ellos y me di cuenta que contrariamente a lo que pensé, los muchachos estaban más inmersos en el mundo de Internet de lo que yo creía, la mayoría revisaba su correo por lo menos dos veces por semana, para mi sorpresa muchos de ellos tienen blogs, cosa que yo hasta ahora no había realizado, puedo comentar que menos del 5% comento no saber enviar correo, auque el uso de los buscadores es un tema que todos dominan.

Me da gusto saber que mis alumnos manejan la tecnología tan bien, aunque es importante mencionar que están cursando la carrera de Asistente Directivo por lo cual no es extraño el manejo del la PC, con lo cual confirmo una vez más que tenemos un compromiso de actualización constante con nuestros alumnos, ya que el mundo esta cambiando constantemente.

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Cuando me gradué de la licenciatura ya impartía clases en el C.B.T.i.s. aunque lo hacía solo para adquirir experiencia, sin embargo me agrado la experiencia y poco a poco me fui sumergiendo más en toda aventura, preparaba mi material y me agradaba la dinámica que se daba en el aula.

Después me integre a varias consultorías y me di cuenta que aún trabajando en todos los niveles desde dar cursos a operarios, gerentes generales, empresas públicas y privadas ninguno me daba tanta satisfacción como lo había hecho la enseñanza, así que decidí combinar los dos trabajos.

Ahora es al contrario no imparto clases para adquirir técnicas, sino que doy cursos para estar actualizada en el ambiente empresarial y poder transmitir la realidad de las empresas a los muchachos tomando uno o dos proyectos de consultoría al año.

Lo que más me gusta de mi trabajo es poder generar un cambio en mis estudiantes ya que tienen la mente abierta, por supuesto me interesa crear un pensamiento critico en ellos, que investiguen, evalúen y tomen decisiones, para poder hacer esto necesitas estar muy preparado ya que tu mismo generas la investigación y sabes que puede haber fuentes de información contrarias, debes afrontarlo con conocimiento y porqué no hasta tomarte un tiempo e indagar acerca de estas nuevas teorías, opciones, propuestas, etc.

Dos valores considero fundamentales en el éxito de cualquier actividad y trato de fomentarlas en los alumnos, la disciplina y la constancia, a lo largo de la vida pocas han sido las ocasiones en que la suerte me ha favorecido generalmente lo que he obtenido: fracasos y logros en todos los ámbitos han sido solo el resultado de un esfuerzo.

Existe una insatisfacción o área de mejora en la que aún no he podido alcanzar un resultado que me parezca óptimo y es que el rendimiento del grupo disminuye cuando son más de 35 alumnos, que generalmente son los grupos de primer semestre, me quedo con la sensación de que varios alumnos no lograron el objetivo de la materia y me doy cuenta en la elaboración de sus proyectos y evaluaciones, para mi esto es frustrante ya que por un lado podemos argumentar la eficacia del aprendizaje en los grupos pequeños, pero por otra parte tenemos una demanda que debemos cubrir y si nuestra principal arma contra todos los males de la sociedad es una buena educación no podemos negársela a los jóvenes.

LA AVENTURA DE SER MAESTRO

Es asimismo como lo describo, como toda una aventura, desde mis inicios, recuerdo perfectamente que me toco un grupo de adultos que cursaban el bachillerato por cuestiones de trabajo, no se si mandaron para ver si corría o para probar si realmente me gustaba enseñar, realmente fue difícil ya que muchos de ellos tenían puestos altos que habían logrado por escalafón y que les requería un título para ello, puedo decir con orgullo que salí avante y los recuerdo con mucho cariño porque aprendí que ante todo hay un compromiso de aprendizaje y al desarrollarse las clases se dieron cuenta de la preparación y empeño que daba en cada una de ellas, al momento de cuestionarme obtenían respuestas y por mi parte aprendí que no importa la dificultad del reto si tienes constancia, disciplina y amor a lo que realizas el resultado siempre será excelente.

Pasado el tiempo me pasaron al sistema escolarizado donde me encontré con chicos inquietos, cuyo principal interés era partir a la canchas y la cafetería, así que tuve nuevamente que estudiar de que forma despertar su interés, puedo decir que en este trabajo aprendes continuamente, no puedes quedarte con una misma técnica, el medio cambia constantemente, los chicos vienen con un chip integrado y debes avanzar con ellos, pero sobre todo dos cosas me preocupan, una es cumplir con el compromiso de enseñar (contenidos) y que en verdad aprendan y la segunda más complicada, poder verdaderamente contribuir a la formación de personas honestas, aunque es una labor conjunta, no podemos eludir la parte de esa gran responsabilidad que nos corresponde.